Esquiar en Kitzbühel, una joya del esquí en el Tirol austriaco

Hoy visitamos Kitzbühel, un precioso pueblo tirolés abrazado por los Alpes de Austria donde esquiar es mucho más que deslizarse por la nieve

Si te gusta esquiar, Kitzbühel te sonará ¡y mucho! Puede que porque la hayas visto listada como una de las estaciones de esquí más bonitas del planeta. Quizás porque hayas escuchado que, precisamente aquí, está la pista de esquí más empinada y peligrosa de la Copa del Mundo o, probablemente, porque haya salido en la prensa del corazón al ser el lugar donde algún que otro famoso practica esquí.

Con semejante presentación… ¡lo teníamos claro! ¡Queríamos esquiar en Kitzbühel! Y el 40 cumple de Eli era la excusa perfecta. Así que nada, con las ideas claras, nos pusimos a buscar alojamiento en el portal PlanetofHotels para ver de qué precios estábamos hablando.

Como era de esperar, el tema estaba algo subidito -buscábamos apartamento independiente para tres personas, con cocina, dos camas (nada de sofá cama) y para tres noches (del 31 de enero al 3 de febrero del 2020)-. ¿Qué hicimos? Pues alojarnos en un pueblito cercano -media hora en coche- con precios más asequibles. Concretamente en Uttendorf, en el alojamiento Anne´s Apartment, una preciosa, cálida y comodísima casa a la que no le falta detalle. ¡De lujo estuvimos por 400€! Los dueños, una joven familia austriaca, no pudieron ser más amables, aconsejándonos en persona, y por whataspp, qué visitar por la zona o dónde esquiar. ¡Gracias!

¡Hola Kitzbühel!

Pero ¡qué bonita! Sí, Kitzbühel, es de cuento, tal y como habíamos leído tantas veces. Se ubica en pleno Tirol austriaco, en el valle del mismo nombre, al Este de la popular y vibrante Innsbruck. ¿Qué imagen te viene a la mente cuando piensas en un pueblo alpino? ¡Pues igualita! ¡De libro! 😀

Kitzbühel de noche
Kitzbühel de noche

Tras cruzar un pequeño y anciano arco de piedra, su casco histórico, chiquitito, adoquinado y cerrado al tráfico rodado, aparece como un desfile de fachadas de colores rojos teja, azules pastel, amarillos, verdes agua, grises claro, azules cielo, naranjas y rosáceos. Todas muy cuidadas, como recién pintadas, y con los marcos de puertas y ventanas destacando en un blanco impoluto.

Centro medieval histórico de Kitzbühel
Centro medieval histórico de Kitzbühel
Fachada en Kitzbühel
Una de las fachadas de Kitzbühel

Una línea homogénea que rompen la sobresaliente cúpula de la Iglesia de Santa Catalina -Katharinenkirche- y la puntiaguda aguja de la Torre Plfleghot, con su bonito reloj.

Iglesia de Kitzbühel
Iglesia de Kitzbühel

La mayoría de estos edificios -al menos fue nuestra impresión-, son boutiques exclusivas, tiendas de esquí, cafés y restaurantes glamurosos-sorprendentemente asequibles-. Vimos unas botitas monísimas por 1999€. 😮

Ventana saliente en Kitzbühel
Ventana saliente en Kitzbühel

Eso sí, la fachada del Hotel Goldener Greif -comparte edificio con el casino- es una excepción y, en su lugar, destaca por sus elaborados marcos pintados en tonos vino y sus imágenes celestiales pintadas sobre fondo blanco. Nos pareció chulísima y ahí nos quedamos un buen rato. Cuello alzado y observándola de izquierda a derecha y de arriba a abajo.

Esquiar en Kitzbühel - Fachada
Fachada del Hotel Goldener Greif y del casino de Kitzbühel

Y por si la arquitectura en sí no fuera suficiente, enmarcándolo todo, las cumbres nevadas de las montañas Hahnenkamm (1670 metros de altura) y del imponente pico Kitzbüheler Horn (1996 metros). No nos lo queremos imaginar en primavera…

Esquiar en Kitzbühel - Paisajes
Kitzbühel

Kitzbühel y el ski

Nada menos que 165 kilómetros de pistas tiene la estación de esquí de Kitzbühel -Kitz para los amigos-. Verdes, azules, amarillas, rojas y negras. De todos los colores, para todos los gustos y, absolutamente, para todos los niveles -sobre todo para el intermedio-. Por algo es una estación pionera y uno de los centros de ski más prestigiosos del mundo. Como curiosidad, la entidad que organiza todas las actividades relacionadas con la nieve, el Kitzbühel Ski Club, se fundó en 1902.

Esquiar en Kitzbühel - Mapa de pistas
Mapa de pistas de Kitzbühel

Vale, ¿y por dónde empiezo? Pues a ver. A nosotros -nos acompañaba Fran, el hermano de Eli- no nos dio tiempo a conocer la estación al completo ¡ojalá! pero, entre nuestra experiencia y tras recopilar algo de info, vamos a intentar echarte una mano. Sobre todo si, como fue nuestro caso, es la primera vez que visitas la zona.

En Kitzbühel existen tres grandes áreas de ski:

  • Hahnenkamm. Justo aquí es donde está el popular y peligrosísimo descenso de la Copa del Mundo. Pero tranquilos, además de esta arriesgada pista, hay opciones más practicables.
  • Jochberg – Pass Thurn. Preciosa. Con pistas generalmente cortas y colas más ágiles, menos concurridas.
  • Horn. Es la que tiene las mejores panorámicas. Las pistas son para un nivel intermedio existiendo varios descensos al valle entre bosques.

Dos de estas zonas son las que, precisamente, conecta el teleférico 3S Bahn, el teleférico más alto de Europa, desde 2004. Concretamente, este portento tecnológico comunica los puntos bases Hahnenkamm-Pengelstein y Jochber-Resterhöhe.

Esquiar en Kitzbühel - S3 Bahn
Recorrido que realiza el teleférico S3 Bahn

Anteriormente, la única forma era vía ski-bus o en coche. Esta maravilla de proyecto técnico, que cuenta con dos cables de soporte de 54 mm y un cable de arrastre de 42 mm -lo de 3S es por los 3 cables-, lo conforman 24 cabinas, cada una de las cuales tiene suelo de cristal y capacidad para 30 personas. Un magnífico viaje de altura a 25 km/hora que permite apreciar la espectacularidad del Valle Saukaser dentro de Los Alpes de Kitzbühel. 😀

Te dejamos con un vídeo para que te hagas una idea de lo extraordinario que es el 3S Bahn.

¿Eres principiante?

Ahora bien, si, como nosotros, eres debutante de primer orden (Fran no se había puesto unos esquís en su vida y nosotras sólo habíamos esquiado una vez vez hacía más de 7 años), nuestro consejo es que primero contrates unas clases. Hay muchas y muy buenas escuelas de ski en Kitzbühel.

Nosotros reservamos una clase particular de dos horas con los chicos de la escuela Element3. 240€. 190€ una persona (dos horas) y 25€ por persona adicional.

Escuela de ski Element3
¡Hola!

Por cierto, como las clases las recibirás en el área de aprendizaje que hay en las inmediaciones del pueblo, no necesitarás pagar forfait.

Nuestra profe fue muy profesional y paciente. Y, claro está, consiguió que despertara de nuevo, y en Fran por primera vez, el gusanillo de la increíble sensación que produce deslizarse por la nieve. ¡Qué envidia nos dan los esquiadores profesionales! 😛

El material también lo puedes alquilar con ellos, pero va a parte. Esquís, palos, casco y botas, 34’50€ por persona/día. Esa fue nuestra elección por comodidad pero, sinceramente, los chicos de la tienda no es que rebosaran amabilidad y tampoco hacían mucha diferenciación entre quienes no teníamos ni idea y la gente que sabe de qué va el tema por lo que nuestro consejo es que, si puedes, alquiles el material por otro lado. 😉

Panoramabahn Kitzbüheler Alpen

Nos quedamos con las ganas de subir al 3S Bahn pero, a cambio, sí surcamos los cielos en el Panoramebahn Kitzbüheler Alpen, el teleférico que sube desde el valle hasta los 1894 metros del pico Resterkogel. Hay dos sectores, el G9 (Mittersill – Breitmoss) y el G10 (Breitmoss – Resterkogel). Nosotros hicimos los dos.

El viaje de ida y vuelta como “peatones” (no íbamos equipados con esquís) sale por 26’50€.

Tickets Panoramabahn
Tickets Panoramabahn (26,50€ x 3)

El día en cuestión, una densa niebla cubría todo el valle por lo que fue muy curioso atravesar ese “techo” blanco y abrirnos paso ladera arriba. Las vistas durante todo el trayecto son tan tan alucinantes que no acabas de creerte que estés allí en carne y hueso.

Puede que estés pensando… “¿Pero si no íbais a esquiar, para qué subísteis?” Pues, sencillamente porque la experiencia de divisar a vista de pájaro cómo las montañas alpinas, con sus afiladas crestas nevadas, se alzan sobre el Valle de Tauern, es una ¡sensación única! ¡Una chulada en toda regla! 😀

Esquiar en Kitzbühel - Panoramabahn
Teleférico Panoramabahn

¡Ah! Si tienes un vértigo moderado, tranquilo, no te preocupes. Como las cabinas son cerradas, la impresión se atenúa y se lleva bien (palabras de Fran). Eso sí, de la lucha interna entre “que leñes hago aquí” y “esto es una pasada” no te libras. 😛

Subiendo en el teleférico Panoramahn
Todo ¡under control!

Por supuesto, la paisajística desde lo más alto es indescriptible. Aún con el cielo un poco encapotado, la sensación de contemplar la grandiosidad de los gigantes nevados del Tirol austriaco en 360 grados jamás la vamos a olvidar. ¡Es imposible no enamorarse de esta bellísima región del planeta!

Alpes austriacos
Alpes austriacos

Y ya para finalizar, te compartimos este enlace donde encontrarás, tanto si visitas Kitzbühel en invierno como en verano, una completísima info sobre las pistas, actividades que se pueden realizar, servicios, precios actualizados, mapas, webcams,… ¡De todo! Está genial. A nosotros nos ayudó muchísimo.

Dónde comer o tomar algo en Kitzbühel

Aunque, como ya hemos mencionado, Kitzbühel no fue donde nos alojamos, sí que le dedicamos varias escapadas gastronómicas. Esta localidad tirolesa cuenta con uno de los mejores Après Ski de Europa. Algo de lo que fuimos conscientes enseguida. De hecho, muchos de los bares y restaurantes abrían a partir de las 16:00 horas que es, aproximadamente, cuando cierran las pistas de esquí. 😉

Eso sí, no conseguimos encontrar ningún riconcito tipo bar/taberna austriaca donde tomar unas pintas con “solera” o un vinito caliente. Aquí, lo más habitual es que los bares y restaurantes tengan su particular toque de glamour y elegancia para no desentonar con la imagen, un tanto elitista, que se ha labrado este paraíso tirolés desde hace años. ¿Nuestras recomendaciones?

Goldene Gams-Rosshimmel

Para probar la cocina local, el restaurante Goldene Gams-Rosshimmel. Amplio, elegante y muy muy agradable. Con cómodos sofás en algunas de sus mesas y una deslumbrante barra iluminada y ligeramente abovedada donde tomar una copa -o lo que quieras-.

Sopa goulash del restaurante Gams-Rosshimmel
Sopa goulash del restaurante Gams-Rosshimmel (5’90€)

La sopa goulash de carne ligeramente picante revive todo lo revivible. ¡Qué rica mare! Las pintas están bien de precio, a 3’90€. Y el café, muy muy bueno.

1st Lobster

Para darse un capricho o una comida/cena especial, el restaurante 1st Lobster. De hecho, fue aquí donde celebramos los 40 inviernos de Eli. Aunque su plato estrella son las langostas -las preparan de muy diversas formas-, como no es que nos apasionen, optamos por probar algunos de sus otros platos.

Sí, vale, los precios están subiditos pero, te aseguramos que sí o sí, van en sintonía con lo exquisitamente exquisito que está todo y con la acogedora atmósfera marinera que envuelve sus salones. ¡Qué lástima nos dio marcharnos! 😀

Restaurante 1st Lobster
Salón con techo de cristal del restaurante 1st Lobster

Como es lógico, todo va a depender de lo que pidas pero, para que te hagas una idea, con botella de vino, el precio por cabeza rondará los 50€.

Kortschak Cafe Wein

Para tomar un café acompañado de un delicioso trozo de tarta, el café Kortschak Cafe Wein. O bueno, para empezar el día con un generoso desayuno, comerse un bretzel, tomar unas pintas (3’60€), un vinito caliente en época del Mercado de Navidad o una buena copa de vino cuando cae la noche. El sitio es bastante versátil. 😉

Bretzel del café Wein
Bretzel (1’50€)

El espacio no es muy grande pero es muy cálido, con luces ténues y varias mesas altas con sofás de un lado y taburetes de otro, y de lo más confortable.

Café ecKing

Y si quieres tomar un café con encanto nivel cuento de hadas, el café ecKing. No está en el centro mismo de Kitzbühel pero apenas te llevará 10 minutos a pie.

Horario del Café ecKing
Horario del Café ecKing

La cafetería está rodeada de varios metros de terreno -imaginamos que serán el jardín cuando no hay nieve- y tiene una pequeña senda con baldosas y valla de madera que lo conecta a la calle. Como ya había anochecido -17:30 horas-, nos llamó la atención por su iluminación exterior, parecía un adorno de Navidad gigante. Primero pensamos que era una casa particular pero luego, al observarlo mejor, nos percatamos de que era una cafetería. Nos miramos y dijimos… ¡Pues vamos! 😉

La cafetería está montada en una cabañita de madera súper acogedora en la que cada centímetro rebosa calidez. No es muy grande y tiene varios espacios separados, todos ambientados con mobiliario de madera y decorados con muchísimo mimo y buen gusto. Unos cómodos sillones por aquí junto a una mesa baja, unas velas por allá, detalles florales por aquí y por allá, mantas de colores,… ¿Te haces una idea verdad? Como no podía ser de otra forma, el café está extraordinariamente bueno, galletita incluida.

Café ecKing
Café ecKing

Por supuesto, todos estos templos del buen comer, y mejor beber, están incluidos en nuestro particular recopilatorio gastronómico por el globo terráqueo #LaGranTapa. 😛

About Eli y Mar

Viaja siempre que puedas, descubre destinos nuevos, vuelve a aquellos que recuerdes con cariño. Recuerda que miles de culturas, estilos de vida y lugares increíbles te están esperando. ¿Para cuándo la próxima gran escapada?

4 comments

  1. No he esquiado nunca, pero no me importaría aprender en Kitzbühel. Además el pueblo con las casas de colores y la gastronomía de la zona lo hacen un destino muy atractivo.

  2. ¡¡Qué buena forma de celebrar un cumpleaños!! Me ha encantado, el pueblo es de súper cuento…De pequeña tenía unas cartas con personajes del Tirol y hubo un año que mi disfraz fue de tirolesa así que tendré que ir tarde o temprano jajaja!
    De ski no tengo ni idea, pero si algún día nos animamos ya sé a quiénes recurrir. Al teleférico sí me apuntaría sin duda, tiene que ser una maravilla ver todo desde ahí arriba.
    El local con decoración marinero podría ser gallego 😉
    Un abrazo y ¡¡a seguir cumpliendo tan bien!!

  3. Como comentáis al principio del post, las referencias que teníamos hasta ahora de Kitzbühel era por las pruebas de la Copa del Mundo. Nosotros no sabemos esquiar, aunque es un deporte que nos llama muchísimo la atención, porque la sensación de bajar las montañas esquiando debe ser increíble… 😍 Lo que sí nos gusta es el ambiente après ski: una cervecita o un chocolate caliente junto a una chimenea es un plan que disfrutamos como el mejor de los esquiadores. 😉

    Los precios que mencionáis del hotel, las clases y las comidas son un poco elevados, sí, pero creíamos que lo serían mucho más, la verdad. Así que tomamos nota de vuestras recomendaciones para cuando nos animemos a visitar Kitzbühel.

    Saludos.

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