Flysch, el libro de la Tierra. Naturaleza que emociona

Uno de los libros abiertos más antiguos del planeta. Una sobrecogedora formación de incalculable valor geológico e indescriptible belleza paisajística

Flysch, el libro de la Tierra. Naturaleza que emociona
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Es imposible no emocinarse cuando se está frente a él. El Flysch, uno de los mayores tesoros naturales del planeta. Un libro de roca en cuyas páginas están escritos los episodios geológicos acaecidos en la Tierra en los últimos 60 millones de años. La extinción de los dinosaurios, la aparición de los primeros primates, el choque de India con Asia, el intercambio en la polarización de los polos… Increíble, no creéis?? 😉

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Pliegues

Pliegues del Flysch en la zona de Zumaia

Más de 60 millones de años de la historia de la Tierra escritos en las rocas

La musa de un fotógrafo, el sueño de un geólogo. El Flysch. Una gigantesca enciclopedia que supera los trece kilómetros y que recorre la costa vasca desde Zumaia hasta Deba en forma de sobrecogedores acantilados. Sin duda, uno de los escenarios más fotogénicos e impactantes del mundo.

Geoparque de la Costa Vasca

Es tal la importancia geológica del Flysch, que en torno a él se ha conformado el Geoparque de la Costa Vasca, un espacio protegido destinado al estudio de la comunidad científica internacional que integra los preciosos pueblecitos marineros de Zumaia, Deba y Mutriku. 🙂

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Mutriku

Puerto marinero de Mutriku

¿Y quién gestiona la actividad del Geoparque? La Asociación Geogarapen. Un organismo que trata de poner en valor la riqueza geológica del lugar organizando, entre otras actividades, una serie de rutas guiadas por el Geoparque de la Costa Vasca: Salidas en barco, interpretación de fósiles, senderismo por el Flysch, especiales para familias,… Un repertorio de lo más completito que ayuda a leer e interpretar las líneas impresas de nuestra historia.

Además, no dudéis en recurrir a ellos si tenéis alguna duda. Responden rápido y muy bien!

Por fin te conocemos Flysch!

5:30 de la tarde. Recién llegados a Zumaia, nuestra siguiente parada de la ruta por la costa vasca y localidad donde da comienzo la ruta del Flysch.

La hora elegida no era casual. Días antes habíamos consultado la tabla de mareas para visitar el Flysch con marea baja y vimos que, para ese día concreto, las 17:30 era el momento fetem! Zarautz disfrutaba de su segunda bajamar del día. La Web no registra datos concretos de Zumaia, pero dada su proximidad a Zarautz, las condiciones marítimas son prácticamente los mismas. 😉 Nos sirve!!

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Tabla de mareas

Estado de las mareas para el 15 de noviembre de 2017

El tema de las mareas es de suma importancia, pues sólo con marea baja se puede bajar hasta la playa y apreciar la magnitud y los detalles del Flysch en su máxima expresión. 😉

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Lagunita

Aún con la marea baja, se forman pequeñas lagunas en la arena

Subimos hasta la Ermita de San Telmo – sí, la que salió en la peli de Ocho apellidos vascos – y justo detrás, encontramos el camino que nos permitía bajar hasta la arena de la Playa de Itzurun.

No podíamos creer lo que estaba viendo nuestra retina…

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Acantilado

Acantilado del Flysch

Nos habían hablado de su espectacularidad, habíamos visto decenas de fotos, pero nada era comparable con la sensación de estar plantado en persona frente al Flysch. Nos sentiamos realmente insignificantes frente a la fuerza de aquellas paredes verticales infinitas. Y es que, por mucho que imagines, presientas o quieras hacerte una idea, nada supera contemplar la espectacularidad del Flysch con tus propios ojos.

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Pliegues

¿Habéis visto qué tamaño?

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Apertura

Apertura en los pies del Flysch

Parecíamos cromos pegados entre los pliegues de piedra del Flysch. 🙂

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Pliegues

El Flysch nos engullía

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Pliegues

Detalle de uno de los pliegues del Flysch

Nos aventuramos al interior de una de las cavidades que tenía su entrada en la misma playa.

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Entrada cueva

Entrada a la cueva del Flysch de la playa de Itzurun

Sus paredes goteaban ligeramente por la humedad recogida durante la marea alta. Nos daba igual. Estábamos encandiladas por el fuerte brillo y el color de los diferentes materiales que las decoraban. Era una auténtica explosión cromática!

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Interior de una cavidad

Interior de una cavidad en la playa de Zumaia

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Detalle de la pared de la cueva

Detalle del interior de la cueva del Flysch

Nuevamente en el exterior, continuamos nuestra tarea de retratar las caprichosas formas de los paredones rocosos y sus inacabables matices de color: Rosados, malvas, azules, amarillos, marrones, verdes,… Parecía como si un arcoiris se hubiera estampado contra las rocas! 🙂

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Ojo

El ojo que todo lo ve…

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Acantilados de color

Acantilados de color

Estábamos emocionadas. Sin ningún tipo de duda, para nosotras, el Flysch es el lugar más fascinante de toda la costa vasca.

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Acantilados de color

Acantilados de Color del Flysch

Si bien nuestra intención inicial era continuar recorriendo los acantilados de la ruta del Flysch por la línea de la playa hasta que la formología nos obligase a continuar por el sendero, lo cierto es que estaba anocheciendo y no era la opción más prudente, por lo que volvimos sobre nuestros pasos y nos dijimos casi al unísono… ¡Volveremos! 🙂 Por suerte, esta prodigiosa formación natural, está a tan sólo cuatro horitas de Madrid. 😉

Eso sí, antes de irnos, recorrimos la cornisa de uno de los acantilados para disfrutar de las pasmosas vistas del Flysch cayendo en picado hacia la playa de Itzurun. 🙂

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Panorámica

Panorámica desde la cornisa del Flysch

Unas panorámicas de belleza aplastante donde la fuerza del Cantábrico embistiendo la costa guipuzcoana contrasta con la paz y el sosiego que transmite el infinito manto verde de sus colinas.

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Pescador

Pescador en el acantilado del Flysch

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Colina

Vistas de la colina desde la cornisa del Flysch

Rasas mareales

Pero no sólo de acantilados está formado el Flysch. En determinados puntos entre Zumaia y Deba, justo donde terminan los acantilados, encontramos unas curiosas plataformas denominadas Rasas mareales, que no son sino el resultado de la paciente erosión por las olas de los acantilados.

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Rasas mareales

Rasa mareal del Flysch

Planos con varias capas que entremezclan materiales duros con otros más blandos creando un lienzo reposado que admirar y sobre el que – con mucho cuidado – se puede caminar con marea baja.

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Rasa mareal

Rasa mareal

Flysch Negro

Siempre que se habla del Flysch se suele pensar en Zumaia y sus afilados acantilados. Sin embargo, en el otro extremo de la ruta del Geoparque de la Costa Vasca, en la playa Lapari de Deba, se encuentra la porción del Flysch con los registros más antiguos de la historia de la Tierra. Estamos hablando de restos y sedimentaciones que datan nada menos que de 100 millones de años atrás. Estamos hablando del conocido como Flysch Negro.

Flysch - Geoparque de la Costa Vasca - Flysch Negro

Flysch Negro en la playa Lapari de Deva

Una zona de especial relevancia geológica que recibe su nombre por la tonalidad oscura de los materiales que lo forman. Unos materiales y restos fósiles que han ayudado a expertos geológos a determinar, entre otros hallazgos, que el Geoparque se hallaba sumergido en un mar tropical hace más de 100 millones de años, o cómo fue el proceso de apertura del Golfo de Vizcaya hace 106 millones de años. Un proceso que ha podido leerse en los restos que se sitúan en el paseo que conecta Saturraran – Mutriku – con Ondarroa – Vizcaya -. 😉

Es precisamente aquí, en la playa de Lapari, donde finaliza – o comienza – la ruta completa del Flysch. Como en esta ocasión no contemplábamos realizar la ruta entera, a esta parte accedimos en coche. Aparcamos en el parking gratuito – en verano es de pago – de la playa y nos acercamos a contemplarlo.

A simple vista no nos impresionó tanto como los pliegues de Zumaia, sin embargo, nos despertó una tremenda curiosidad. Queríamos descifrar los secretos que escondía este pedacito de Flysch. Lo teníamos claro, para nuestra siguiente visita, reservaríamos dos plazas en la ruta guiada del Flysch Negro del Geoparque… 🙂

Un momento, un lugar, una emoción. Un verdadero placer haberte conocido Flysch! 😉

About Eli y Mar

Viajar por todos los rincones del mundo, investigar lugares nuevos, conocer culturas diferentes, ... Es la mejor manera de enriquecerse como persona

2 comments

  1. Precioso el post, yo lo conocí por vuestras fotos en las redes y estaba deseando leerlo. La verdad es una autentica maravilla, es increíble como he podido no conocer su existencia!!! Gracias chicas.

    • Hola Paloma!!

      Muchísimas gracias! Qué guay que te haya gustado. Sí, es un lugar increíble y nos sorprendió muchísimo. Nosotras sí lo conocíamos con anterioridad pero no teníamos ni idea de su espectacularidad, en nuestro desconocimiento, pensábamos que era algo más ‘modesto’, pero qué va… Es una pasada de lugar, nos gustó todavía más que la Ermita de San Juan de Gaztelugatxe (que ya es decir). Seguro que dentro de nada te vemos haciendo una escapadita por Zumaia, jijijiji.

      Un besote wapa!! Eli y Mar

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