Un buen finde en Chinchón

A escasa media hora de Madrid se levanta cada mañana Chinchón, un pueblo famoso en el mundo entero por su gastronomía, su flocklore y su belleza medieval

Sinceramente, desconocemos desde cuándo teníamos en mente pasar un fin de semana en Chinchón, ese pueblo bonito en el que el maestro Goya pasó varias estancias y cuyo letrero nos tentaba siempre que tomábamos la autovía A3, a la altura del kilómetro 41. “El próximo sábado nos podíamos acercar“, “¿buscamos algo para hacerle una visita el mes que viene?“. Y así, una y otra y otra y otra vez más.

Afortunadamente, todo llega. La esperada visita a Chinchón, también. Concretamente, el caluroso y penúltimo finde de agosto de 2019, ¡Yuuuupi! 😀

Alojamiento en Chinchón

Las opciones para pasar noche en esta villa castellana son muy amplias. Hay alojamientos de todos los tipos y para todos los bolsillos. Y, claro está, también tienes la opción de dejarte mimar en el Parador de Chinchón y sus fabulosas instalaciones que conservan la arquitectura y estilo originales de un convento del siglo XVII. Nos han chivado que está genial.

En nuestro caso, buscábamos algo sencillo, bien ubicado y con cierto encanto. ¡Dimos con ello! El Hostal Chinchón. Un alojamiento a cinco minutos de la Plaza Mayor, con habitaciones dobles sencillas, desayuno, 9.4 de puntuación y, aquí va lo mejor, una preciosa terraza con piscina. ¿El precio? 58€ un sábado de agosto. 😉

Qué ver en Chinchón

Chinchón nos recibió con los brazos abiertos. Unos brazos azules y soleados que nos permitieron descubrir a ritmo pausado cada uno de sus valores históricos, arquitectónicos, gastronómicos y artesanales.

Esos que, como no podría ser de otra forma, convirtieron a su núcleo histórico en Conjunto Histórico-Artístico en 1974 y que, años después, catalogaron a este lugar como uno de los pueblos más bonitos de Madrid y de España. 😀 ¿Nos ponemos en marcha?

Torre del Reloj e Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

No teníamos muy claro por dónde empezar así que pusimos nuestros pies a caminar hacia uno de los miradores de Chinchón, la Plaza del Palacio. La sobresaliente Torre del Reloj nos llevaba observando desde hacía un buen rato y decidimos comenzar por ahí.

Panorámica de Chinchón de día
Panorámica de Chinchón desde la Plazuela

Según constata la historia, la actual Torre del Reloj estaba unida a su iglesia. Nuestra Señora de Gracia era su nombre. Pero las tropas francesas decidieron prenderle fuego en 1808, un incendio que también dañó el capitel, el reloj y las campanas. Únicamente sobrevivió su torre.

Qué ver en Chinchón - Torre del Reloj
Torre del Reloj

Años después -1856- la torre fue restaurada por la Sociedad de Cosecheros, con un primer nuevo reloj -1858-, un segundo nuevo reloj -1890- y sus campanas -1967-, las cuales fueron traídas de la contigua Iglesia Nuestra Señora de la Asunción, parroquia que ordenaron reconstruir, pero sin torre, en 1828, pues también sufrió daños en los tiempos convulsos de la Guerra de la Independencia. ¡Ay, las guerras…! 🙁

Entrada de la Iglesia Nuestra Señora de la Asunción
Entrada de la Iglesia Nuestra Señora de la Asunción

¿Conocías el dicho “Chinchón tiene una torre sin iglesia y una iglesia sin torre”? Pues ahora, ya sabes su origen. 😉

Alonso de Covarrubias fue quién ordenó construir la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en 1534. De estilo gótico en sus inicios, hoy, su imponente porte, exhibe la huella de las diferentes manos y artes que la han retocado a lo largo de los últimos años: gótico, plateresco, barroco y renacentista.

Como curiosidad, Camilo Goya, capellán de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en los años de su reconstrucción, le pidió a su hermano, Francisco de Goya, que pintara un lienzo para vestir el altar mayor de la restaurada Nuestra Señora de la Asunción.

Goya vivió varios años en Chinchón
Goya pasó varias estancias en Chinchón. Gracias a la aportación de Diego (uno de nuestros lectores), sabemos que la casa en la que está esta placa es distinta a la que figura en el registro como la verdadera casa en la que vivió el hermano de Goya, Camilo Capellán

¿Resultado? La Asunción de la Virgen, una obra de más de tres metros de altura que brilla con luz propia en el retablo principal de la iglesia desde 1812. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de uno de los trabajos religiosos de mayor importancia de Goya, tendrás que visitar Chinchón. ¡Toma ya! 😀

A nosotras nos tocará volver porque la iglesia estaba cerrada cuando visitamos esta zona…

Homenaje a la “descubridora” de la quinina

En la misma Plaza del Palacio, entre la Torre del Reloj y la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, nos llamó la atención un busto femenino. Una estatua homenaje de color grisáceo oscuro que descansaba sobre un pilar rectangular. Nos aproximamos a ella y leímos en su placa: “El pueblo de Chinchón a Doña Francisca Enriquez de Rivera, Condesa de Chinchón, Virreina del Perú, descubridora de la quina, en 1629“. ¡Uaaaau! 😮

Qué ver en Chinchón - Estatua homenaje a la Virreina
Estatua homenaje a la Virreina del Perú

¡Pero qué…! Nos fuimos en seguida a Google y ahí estaba la historia, o bueno, más bien, la leyenda.

Al parecer, allá por 1629, la condesa estaba en Perú -acompañando a su marido en su labor de apaciguar la nueva colonia- cuando cayó muy enferma. Ninguna de las curas conocidas la mejoraba. Afortunadamente, su criada indígena le hizo beber una sustancia disuelta en agua que, tras varias tomas, y varias semanas, la sanó por completo. La sustancia no era otra que la quinina, la cual, como hoy día ya sabemos, se extrae del árbol de la quina. Como puedes imaginar, la noticia, y la quinina, pronto llegaron a España extendiéndose rápidamente por toda Europa por ser clave en la curación de enfermedades tan graves como la malaria y el paludismo.

Como curiosidad, más de un siglo después, en honor al pueblo del que era natural la noble “descubridora”, el prestigioso naturalista sueco Linneo le puso el sobrenombre de cinchona -chinchona- al género del árbol de la quina.

¿Realidad o leyenda? Pues, según la minuciosa investigación de Manuel Carrasco Moreno, la falta de rigor histórico empaña el papel de la Virreina a la hora de introducir la quinina en Europa. De hecho, en este trabajo, su autor otorga más veracidad al hecho de que quizás fuera el Padre Alfonso Messías Venegas -natural de Jaénquien, por vez primera, introdujera esta planta curativa en Europa. Te animamos a que lo leas y saques tus propias conclusiones. 😉

¿Nuestra opinión? Lo importante no es tanto cómo llegó esta “solución mágica” a nuestras vidas sino que ya lleve siglos con nosotros. ¡Gracias pueblos indígenas andinos por descubrir sus beneficios y gracias a quien la trajera a esta parte del mundo! Fuera quien fuese.

Plaza Mayor

Y por fin llegamos a la espectacular Plaza Mayor de Chinchón, la cuarta maravilla de la Comunidad de Madrid.

Uno de los frontales de la Plaza Mayor
Plaza Mayor de Chinchón

Aún vestía su traje de coso taurino pero, aún así, nos pareció ¡espléndida! Una plaza medieval castellana de libro. Con sus sotoportales, sus casas -todas de tres alturas- y sus características balconadas de madera en verde oscuro por decisión popular -y de su alcalde-.

En 1992 hubo un debate sobre el color que debía engalanar la plaza. El arquitecto Salvador Pérez Arroyo, encargado de la restauración, quería pintar los balcones en su azul original del siglo XVII -un tinte obtenido con una mezcla de carbonato de plomo, azulete y aceite de linaza que ahuyentaba los insectos-. Los vecinos, en cambio, preferían la tonalidad verdosa, al igual que Jesús Hernández -alcalde de Chinchón por aquel entonces- y dos mandatarios públicos de la región. Finalmente, como puedes ver, imperó el verde.
Balconadas de Chinchón
Las balconadas de Chinchón se llaman “claros”

Una plaza que brilla por el día y hechiza por la noche.

Plaza Mayor de Chinchón de noche
Plaza Mayor de Chinchón de noche
Plaza Mayor de Chinchón de noche
Plaza Mayor de Chinchón de noche

Por cierto, ¿sabías que los balcones y las casas de la Plaza Mayor son de dueños distintos? Pues sí, vale que no siempre pero, en muchos casos, así es. Según nos estuvo comentando un vecino, cuando hay alguna celebración popular, los propietarios de las viviendas deben permitir el acceso a la servidumbre de paso y, como no, a los dueños de las balconadas. ¡Curioso! 😀

Qué ver en Chinchón - Ayuntamiento
Casa del Ayuntamiento en la Plaza Mayor (desde 1903)

En cuanto a los sotoportales, el que no es una casa particular, vende pan, productos típicos, artesanía local o recuerdos viajeros, sirve como Casa Consistorial o acoge a aquellos que queremos probar la suculenta cocina castellana.

La Oficina de Turismo también la encontrarás en la Plaza Mayor, en un espacio restaurado que antaño fue un lavadero municipal.

Oficina de Turismo de Chinchón
Antigua fuente del lavadero municipal

Como te puedes imaginar, la Plaza Mayor de Chinchón ha servido de escenario para casi todo. Desde corral de comedias hasta ferias de ganado pasando por verbenas populares, nombramientos reales, actos religiosos o sus famosas celebraciones taurinas. ¡Hasta plató de cine! Películas como La vuelta al mundo en 80 días, Campanadas a medianoche de Orson Welles o el western El fabuloso mundo del circo, se rodaron aquí. 😮

Fuente de Arriba
Fuente de Arriba

Castillo de los Condes

Poco te podemos contar del Castillo de los Condes pues no pudimos visitarlo por estar cerrado. Al parecer, la Comunidad de Madrid quiere instalar en él un archivo pero el cuándo, está por determinar. Su último uso fue el de fábrica de licores -anís- pero, desde 1926, año en el que la factoría de anises de Chinchón se trasladó al Valle del Tajuña, el que fuera un importante baluarte defensivo, está en el olvido.

En este enlace encontrarás una detallada información sobre el castillo y su historia.

Qué ver en Chinchón - Castillo
Castillo de los Condes de Chinchón

Como curiosidad, el Castillo de Chinchón es de titularidad privada. Sí, como estás leyendo. Y ¿quién es su propietario? Pues los actuales Condes de Chinchón, título que, según la Wikipedia, desde 2016, ostenta Luis Carlos Ruspoli y Sanchiz.

Qué hacer en Chinchón

Pasamos a la acción.

Ver una obra en el Teatro Lope de Vega

Chinchón, al igual que Madrid, tiene su propio Teatro Lope de Vega. Bastante más discreto, eso sí. 😛

Levantado al lado de la Torre del Reloj en 1891 por la Sociedad de Cosecheros sobre los cimientos del antiguo Palacio de los Condes, el Teatro Lope de Vega lleva este nombre como homenaje al genio de la palabra Lope de Vega quien, al parecer, se dejaba ver por Chinchón con bastante frecuencia. Su comedia El Blasón de los Chaves de Villalba la escribió, precisamente, durante una de sus estancias en el palacio.

Fachada del Teatro Lope de Vega
Fachada del Teatro Lope de Vega

Su exterior es bastante discreto. Una fachada exigua donde los tonos crema son tan sutiles que se confunden con sus franjas blancas, seis pequeñas ventanas y una puerta donde destaca en letras oscuras “Teatro Lope de Vega”.

Pero no te dejes llevar por las apariencias. En su interior te espera un espacio igual de sencillo, eso es cierto, pero muy cuco. Simula una de las castizas corralas del viejo Madrid y destaca por un llamativo telón de boca goyesca donde el pintor madrileño Luis Muriel representó la Plaza Mayor de Chinchón.

Cada año, desde 1998, a finales de invierno, principios de primavera, tiene lugar el Certamen Nacional de Teatro Aficionado José Sacristán, una celebración apadrinada por el gran José Sacristán, referente del cine y teatro español actual y vecino de Chinchón que, en este 2020, inauguró su XXIII edición con la obra El Lazarillo de Tormes.

Por cierto, este año, por motivo de la pandemia, las obras se han ido mostrando en su canal de YouTube (gracias Diego por este apunte).

Tener tu momento golosón con la repostería de Chinchón

¿Qué prefieres, “teta de novicia” o “pelota de fraile”? 😛 Y tú dirás… ¿Cómo? Tranquilo, no pienses nada raro. Sencillamente, así de peculiares son los nombres de los dulces típicos de Chinchón, jejeje.

Teta de novicia
Las “Tetas de Novicia” son uno de los dulces más típicos de Chinchón

Sobre dónde comprarlos, uno de los lugares con más tradición repostera en Chinchón es la Panadería Vidal, un obrador familiar, situado al comienzo de uno de los callejones que salen de detrás de la Plaza Mayor, que lleva desde 1951 elaborando dulces y dando forma a sus famosos panes artísticos. ¡Ha salido hasta en la tele!

Qué ver en Chinchón - Panadería Vidal
Uno de los panes artísticos que elaboran en la Panadería Vidal

Entramos a ver qué tal y allí estaba Rosa quien, a nuestra pregunta de “¿Qué diferencia hay entre una teta de novicia y una pelota de fraile?” -para saber si alguno iba relleno de alguna crema-, nos contestó con una retahíla de todos los dulces y las obras de arte paneras que estaban expuestas en las estanterías de madera y en las vitrinas. Por supuesto, también mencionó los tipos de anís DO Chinchón que tenían a la venta.

Sinceramente, esperábamos un trato algo más cordial, con más apego. Pero, qué se le va a hacer. Imaginamos que tanta fama tienen que no se preocupan en mimar al cliente. Y bueno, también es cierto que Rosa lleva haciendo pan desde los 7 añitos y si la mujer tiene ese carácter pues ¡qué le vamos a hacer! Al final nos llevamos un par de “tetas de novicia” y una garrota de pan. Ambos productos, muy muy ricos. Los dulces acompañaron genialmente al café de esa tarde y el pan, con su característico sabor anisado, nos dejó claro porqué está considerado uno de los mejores panes de Madrid.

Saborear la gastronomía de Chinchón

Además de por los dulces y el pan, Chinchón es muy apreciada por sus ajos, sus judías chinchoneras, sus quesos, sus vinos de la Bodega del Nero -se puede visitar-, sus verduras y, obviamente, su internacionalmente conocido Anís de Chinchón, en sus tres versiones: el seco, seco especial y el dulce.

Materia prima de kilómetro cero con la que elaboran la cocina castellana más tradicional. De los muchos sitios que hay para comer en Chinchón, te vamos a recomendar dos que probamos personalmente -ambos con un 4’5 en Tripadvisor- y uno que tenemos pendiente.

Casa de Maridajes La Repesca

Para tapear o picotear algo, la Casa de Maridajes La Repesca, un local agradable en plena Plaza Mayor, con trato muy cercano donde probar los mejores vinos de la zona por copas dejándote aconsejar en las tapas y raciones. Tienen ostras. 😉

Ostras de la Casa de Maridajes La Repesca
Unas ostritas con vino Bodega del Nero

Nosotras hicimos el aperitivo aquí los dos días que estuvimos. Su “Tapa Estrella” te sorprenderá. 😉

Tapa Estrella de La Repesca
Tapa Estrella de La Repesca. Huevo oculto en patata con vinagreta de pimentón. (7€) ¡Qué cosa más rica!

Restaurante La Casa del Pregonero

Y si te apetece una cena especial, reserva mesa en el Restaurante La Casa del Pregonero. El local es muy amplio, elegante, con dos plantas, un precioso patio interior y dos terrazas, una a pie de calle y otra en una de las balconadas de la Plaza Mayor donde, de noche, bajo la cálida luz que ilumina la noble plaza, la velada memorable está asegurada.

Patio interior del Restaurante El Pregonero
Patio interior

Los tres platos que pedimos -selección de verduras, merluza al vapor y una paletilla de lechal- nos supieron realmente buenos. La única pega fue que la ración de carne nos pareció un pelín justa de tamaño pero, eso sí, de sabor… ¡súper tierna y muy sabrosa!

Merluza del pincho en el Restaurante El Pregonero
Merluza de pincho al vapor (19.95€)

Restaurante-Museo Mesón Cuevas del Vino

Aunque parezca mentira, localizamos este histórico mesón gastronómico el día que nos marchábamos… ¡Cosas que pasan! Menos mal que lo tenemos cerquita. 😛

Mesón Cuevas del Vino
Mesón Cuevas del Vino

El Mesón Cuevas del Vino cuenta con casi 300 años de vida y por él han pasado personajes de la talla de Orson Wells, Rafael Alberti, Mark Knopfler o Manolo Escobar.

Un lugar de “interés turístico” de más de 3500 metros cuadrados que alberga las cuevas más grandes del Sur de Madrid, el horno de leña más grande de España y un antiquísimo molino de aceite. Vamos, que es una auténtica joya castellana. No vemos el momento de reservar mesa y compartir contigo todos los detalles.

Dejarte caer por “Inma and Kate”

Sí, dedica unos minutos a cotillear esta tienda artesanal de bolsos que hay bajo uno de los sotoportales de la Plaza Mayor, muy cerquita de la Oficina de Turismo de Chinchón.

Nosotras nos detuvimos frente a la puerta de Inma and Kate porque nos llamó la atención el diseño de los bolsos que podían verse en el escaparate. ¡Eran muy chulos!, creativos, originales, de líneas sencillas, colores alegres y diseños únicos. 😮

Qué ver en Chinchón - Bolsos de Inma & Kate
Bolsos de Inma & Kate

¡Decidimos entrar! Y allí estaba Inma Camacho, inventora de la idea, vecina de la localidad, carismática y, por encima de todo, comprometida con la artesanía española, el producto local y la sostenibilidad social.

Pasamos más de media hora charlando con ella, conociendo detalles y anécdotas de su proyecto. Un proyecto sostenible en el que cada creación se hace a mano y sólo se trabaja con materiales del país, optimizando recursos y reciclando lo máximo posible; un proyecto que cuida a cada persona que trabaja día a día para hacerlo posible; una iniciativa, Made in Chinchón, que ya ha traspasado fronteras. De hecho, Inma nos confesó que ha hecho diseños personalizados para, entre otros, altos cargos de la política americana y europea o grandes firmas de moda.

Todas las creaciones de Inma & Kate son hechas a mano
Todas sus creaciones son hechas a mano

Cierto es que sus bolsos nos cucaron el ojo desde el primer momento y nos siguieron conquistando por lo ligeros, versátiles y transformables que son. Pero si algo nos ha llevado a dedicarle estas líneas ha sido el enorme trasfondo humano que hay detrás. ¡Enhorabuena Kate! 😀

Y sí, tienen precios de autor, pero asequibles, máxime teniendo en cuenta aspectos como la calidad, la excepcionalidad y la seguridad de que nadie va a tener uno igual. 😉 Y sí, compramos uno con el que Mar está súper contenta.

El primer finde de cada mes -exceptuando el verano-, Chinchón celebra sus jornadas de puertas abiertas. Dos horas los sábados -de 16:00 a 18:00- y otras dos horas los domingos -de 12:00 a 14:00- en las que se pueden visitar sus monumentos más icónicos de manera gratuita.

Y, además…

Aunque hasta ahora hemos hablado sobre aquellos lugares o experiencias que consideramos imprescindibles, si tienes ocasión, creemos que puede ser interesante visitar el Convento de clausura de las Monjas Clarisas, hogar, desde hace más de 20 años, de 8 monjas de la India que se ganan la vida elaborando y vendiendo dulces.

Convento de las Monjas Clarisas
Convento de las Monjas Clarisas

En 2012 abrieron al público por primera vez -fines de semana y festivos de octubre a primeros de diciembre- para mostrar la exposición “Tesoros de la Clausura”, una colección de piezas únicas de más de 300 años de antigüedad. Desde entonces, cada año, abren sus puertas por esas fechas. El precio de la entrada ronda los 5€ y se utiliza para ayudar a mantener el monasterio.

Y, además de todo lo que te hemos contado, por supuesto, lo mejor es explorar Chinchón sin rumbo. Prestando atención a los detalles. A esos rasgos que, aún siendo más tímidos, ayudan a definir a este pueblo bonito de Madrid.

Azulejos de otra época.

Detalle fachada
Detalle de una de las fachadas de Chinchón

Una imagen religiosa.

Detalle religioso
Imagen de la Virgen Nuestra Señora del Paraíso

Un mensaje amigo.

Cartel
¡Muy fans!

O una calle empedrada que cuenta algo.

Calle de Chinchón
“Chime” podría ser uno de los nombres utilizados para referirse a la quina

Esperamos que disfrutes de este bello pueblo tanto como lo hicimos nosotras. 😀

About Eli y Mar

Viaja siempre que puedas, descubre destinos nuevos, vuelve a aquellos que recuerdes con cariño. Recuerda que miles de culturas, estilos de vida y lugares increíbles te están esperando. ¿Para cuándo la próxima gran escapada?

3 comments

  1. Muy interesante todo lo leído. Por apuntar algo, Goya en Chinchón no tuvo casa propia, visitaba a su hermano y pasaba días o semanas con él según necesidad. Curiosamente esa placa está puesta en una vivienda distinta a la que está registrada como casa de Camilo Goya en el archivo Municipal. En cuanto al certamen de teatro José Sacristán sería la edición XXIII en vez de la XIII, por cierto este año por la pandemia se han ido mostrando obras a través de YouTube. Hay muchas anécdota y curiosidades, así como lugares ocultos al turismo tradicional que podéis descubrir en los freetours que organizo, muchas gracias y enhorabuena.

    • Muchas gracias Diego por leernos y por tus aportaciones; ya hemos hecho la corrección sobre la edición del certamen (error de escritura, nos faltó escribir una X más, jejeje) y hemos apuntado los otros dos detalles. Tenemos pensado volver a Chinchón así que está genial saber que organizas freetours; así te podemos contactar y apuntarnos a alguno para conocer la Chinchón más desconocida 😀

      Un abrazote!
      Eli y Mar,

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