Hoz de Beteta. Entre cañones de vértigo y Tilos centenarios

Riqueza botánica y afilados cañones se abrazan en uno de los lugares más impresionantes de la Serranía de Cuenca

Hoz de Beteta. Entre cañones de vértigo y Tilos centenarios
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Hace un tiempo, diseñamos un mapa con los espacios verdes de la geografía española que nos apetecía visitar más pronto que tarde. El potencial natural de este maravilloso país es casi infinito y nos hemos propuesto exprimirlo al máximo. 🙂

Uno de los lugares marcados fue el Monumento Natural Hoz de Beteta y Sumidero de Mata Asnos. Un espectacular cañón fluvial de la Serranía de Cuenca donde se dan cita gigantes rocosos de más de 80 metros de altura cayendo en picado, tesoros arqueológicos escondidos en cuevas y simas y un rico cocktail botánico alimentado por las frías aguas del Río Guadiela. Despampanante paisajística, concentrada en 800 hectáreas, a poco más de dos horas de Madrid. 😉

De ruta. Hoz de Beteta y Sumidero de Mata Asnos

El domingo amanecimos con un cielo azul a más no poder y unas ganas locas de pasear naturaleza. Así que, tras un desayuno sin demoras, nos pusimos al volante dirección Puente de Vadillos, la puerta de entrada a nuestro prota de hoy, el Monumento Natural Hoz de Beteta y Sumidero de Mata Asnos.

Un breve tramo de A2 que pronto daría paso a las carreteras de Cuenca. Llanas, tranquilas y repletas de alegres campos de girasoles. 🙂 

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Girasol
¡Fotogénicos como ellos solos!

Con las doce en el reloj… ¡llegamos! Estábamos exactamente en el punto kilométrico 46 de la CM-210, frente al parking de la Fuente de los Tilos, uno de los iconos del espacio natural y lugar de inicio del bonito Paseo Botánico Fuente de los Tilos. ¡El que íbamos a hacer nosotras! 😉

Fuente de los Tilos

Aparcamos sin problema. El parking no es muy grande pero, afortunadamente, es una zona alejada de masas turísticas. 

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Parking Fuente de los Tilos
Parking de la Fuente de los Tilos

El lugar no podía ser más agradable. De un lado, el puente que salvaba el cauce del Guadiela y la señalización para visitar la Cueva de la Ramera; de otro lado, un merendero para nosotras solas con un discreto riachuelo atravesándolo, al refugio del implacable Don Lorenzo y con el relajante correr del río como banda sonora. Y justo en el centro, la tímida anfitriona, la Fuente de los Tilos.

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Guadiela
Las aguas esmeralda del Guadiela asoman entre la apabullante flora
Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Fuente de los Tilos
Fuente de los Tilos

Y decimos tímida, porque apenas brotaba un hilito de agua; nada que ver con la exhuberancia de comienzos de primavera. Así pasó, que nos costó un pelín encontrarla… 😉

Eso sí, chula es un rato. ¿Y por qué se llama “de los Tilos”? ¡Fácil! Porque está rodeada de un pequeño bosque de tilos centenarios. Esta especie es muy común de hoces y hábitats húmedos y fríos, justo las condiciones que aquí se dan.

Senda Botánica

¿Veníamos a caminar, no? ¡Pues eso! De las dos rutas de senderismo que recorren el corazón de Hoz de Beteta y Sumidero de Mata Asnos, elegimos el Paseo Botánico. El otro sendero, La Cueva del Armentero, preferimos posponerlo para otra ocasión, quizás en otoño.

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Cartel Paseo Botánico
Cartel Paseo Botánico

Los 2387 metros de Senda Botánica comunican la Fuente de los Tilos con la Casa de la Pradera – otro de los emblemas del espacio natural. Tú decides el sentido. Como nosotras habíamos aparcado allí, pues allí que la iniciamos. 😉

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Panel descriptivo
Panel descriptivo del Paseo Botánico
Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Inicio del Paseo Botánico
Inicio del Paseo Botánico

Si bien el camino está muy bien balizado y es sencillo y cómodo, es importante mencionar que hay algunos tramos con algo de pendiente o escaleras de madera. Lo que también es cierto es que no se requiere ninguna preparación física especial. ¡Sólo necesitas ganas de desconectar!

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Primer tramo Paseo Botánico
El primer tramo tiene la pendiente más pronunciada
Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Escaleras
Estas escaleras no forman parte de la ruta pero es necesario subirlas para leer uno de los paneles

¿Duración? Aproximadamente una hora y cuarto de ida – yendo a cámara lenta y haciendo muchas fotos – y poco más de media hora de vuelta.

Uno de los fuertes de esta senda – y de ahí el nombre – es la riqueza botánica que acapara. Metro a metro, el recorrido te muestra todos y cada una de las especies que pueblan la zona: Pinos, Tilos, Acebos, Arces, aquellos propios de áreas de ribera – Sauces, Álamos y Fresnos -, Helechos, Gramíneas, Cerezos de Santa Lucía, Avellanos, Tejos,…

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Tejo
Tejo creciendo de las paredes del cañón
Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Cerezo de Santa Lucía
Cerezo de Santa Lucía

… ¡y hasta plantas carnívoras! Sí, sí. Esta peculiar especie ha sabido desarrollarse como nadie en las acuosas grietas de las hostiles paredes del cañón de la Hoz de Beteta. Al principio nos quedamos algo perplejas, pero efectivamente. Contemplamos los paredones rocosos que teníamos frente a nosotras y allí estaban, bien hermosas y esperando su menú diario. 😉

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Planta carnívora
Planta carnívora

Una de las particularidades del paseo es la presencia de una serie de paneles descriptivos que interpretan el entorno. Nos pareció todo un acierto, pues no sólo ayudan a identificar las diferentes especies vegetales o a recordar aspectos básicos de geología, sino también a conocer curiosidades de la propia naturaleza o del funcionamiento de las centrales hidroeléctricas. La fuerza del Guadiela alimenta la que hay aquí instalada y alimentó también a la antigua estación.

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Panel informativo
El saber no ocupa lugar
Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Antigua estación
Antigua estación

Clase de Ciencias Naturales totalmente gratis. 🙂 Fue así como supimos, por ejemplo, que las raices de los tilos son taaaaan fuertes que pueden colonizar las rocas de alrededor. ¡Qué cracks!

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Tilo centenario
Ejemplar de tilo centenario

¿Sabías que el Tilo es uno de los árboles más longevos del planeta? Puede llegar a vivir hasta 900 años. Es más, los Tilos forman parte de los antiguos bosques eurosiberianos tan comunes en la Europa dete la Época Glacial.

De hecho, este pequeño bosque es uno de los pocos bosques de este tipo que sobrevivieron en la Península Ibérica tras el deshielo. Y está aquí, en plena Hoz de Beteta. La excepcionalidad del lugar, emociona.

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Tilo centenario
El tilo centenario en todo su esplendor

Ver como se retuercen los troncos de este árbol tan perdurable es fascinante. Unos troncos invadidos de musgo que bien podrían esconder el secreto de la eterna juventud. 😉

Por supuesto, el otro fuerte del Paseo Botánico es la espectacularidad paisajística. La imagen de los gigantes kársticos cayendo en picado y sin contemplaciones nos impresionará siempre. Da igual las veces que estemos cara a cara.

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Cañón
Vertiginoso cañón de la Hoz de Beteta
Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Peña del Castillo
Peña del Castillo

No pudimos evitar recordar una panorámica similar. Meses atrás nos habíamos quedado igualmente asombradas admirando la impetuosa morfología del Cañón del Río Lobos, en Soria. 😉 ¡Otra maravilla natural de este país!

Las escarpadas vistas cedieron el testigo a un paisaje mucho más suave, frondoso y plano donde las ramas de árboles y arbustos habían crecido a su antojo formando pequeños túneles naturales.

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Senda
‘Modo Naturaleza’ activado

Una especie de jardín de cuento tamaño XXL en el que, cómo no, empezaríamos a “luchar” contra la persistencia de los otros pequeños moradores del lugar. Los insectos. Pesaditos hasta decir basta. ¡Algunos se pegaban como auténticas lapas!

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Mosquito
¡Qué pesaito era!

¿Les habríamos caído simpáticas? 😉

Y así, tras haber alimentado a un ejército de bichines, llegamos al final de la ruta. La Casa de la Pradera. Teníamos dos opciones, volver por donde habíamos venido o hacer el trayecto por la carretera (2 km). Optamos por seguir inmersas en naturaleza y, ya de paso, dejar que nuestros nuevos amigos tomaran el postre. 😉

Cueva de La Ramera

La Cueva de La Ramera es una de las joyas arqueológicas del Monumento Natural Hoz de Beteta y Sumidero de Mata Asnos. Un entresijo de galerías de cuyas paredes emergen todo tipo de espeleotemas y que estuvieron habitadas desde la Prehistoria hasta hace poco más de 400 años. 

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Cueva de la Ramera
Cartel informativo Cueva de La Ramera

Se llega hasta ella por un camino fácil de poco más de un kilómetro desde la Fuente de los Tilos. Una vez en la entrada de la cavidad, la cosa se complica un poco, pues se accede por una escalera de 20 metros de altura – el acceso original fue destruido por un derrumbe natural.

Por seguridad, y para preservar las delicadas formaciones, el acceso es restringido, siendo necesario ir en grupo y con un guía. ¿Los horarios de los pases?

Julio: Laborables, de 10:00  a 13:30 h. Sábados y domingos, de 10:00-19:00 h.
Agosto: Todos los días de 11:00 a 20:00 h.
Resto del año: Sábados, de 11:00 a 19:00 h. Domingos y festivos, de 11:00 a 14:00 h. Cerrada desde mediados de noviembre hasta el 31 de marzo.

Cómo sólo se permiten hasta 100 personas al día, en grupos de 10, es aconsejable pedir cita. Aquí tienes los teléfonos: 969 313 122 y 699 962 820.

En cuanto al precio, los adultos, 5€. Los niños menores de 7 años, gratis.

Ese día no tocaba, pero volveremos. 😉

Casa de la Pradera

Área recreativa por excelencia. La Casa de la Pradera – su nombre nada tiene que ver con la exitosa serie de finales de los noventa – es un amplio espacio con un generoso parking, una edificación habilitada para barbacoas y unas 6 ó 7 mesas de madera alargadas.

El entorno es una maravilla. A la vera del Guadiela y rodeado de exhuberante vegetación. Es perfecto para pasar el día en familia, o si vas con tu grupete de amigos, y quieres darte el gustazo del exquisito sabor de la brasa. 

No era nuestro plan, así que nos fuimos al merendero de la Fuente de los Tilos que nos había parecido más coqueto e íntimo. 😉

¡Hora del picnic!

Después de la caminata, había que reponer fuerzas. 😉 Como comentamos al principio, la Fuente de los Tilos tiene un espacio acondicionado para tomar una buena merendola y, dado que no había absolutamente nadie, nos pareció el lugar ideal para estrenar nuestra nueva cesta de picnic.

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Picnic
¿Nos acompañas?

¡Qué gozada de sitio! La paz era plena y las vistas, inmejorables…

Hoz de Beteta y sumidero de Mata Asnos - Merendero de la Fuente de los Tilos
En la mesa del fondo estuvimos nosotras

El completo relax llegó minutos después. Allí mismo, tumbadas sobre una de las tablas que salva el riachuelo, sin decir ni , escuchando el murmullo del agua y el cri cri de las chicharras veraniegas y observando el reflejo del agua en el revés de las hojas del avellano que nos daba sombra. Momentos de vida que llenan de felicidad cada poro de tu piel. ¡Gracias naturaleza por darnos tanto! 🙂 

About Eli y Mar

Viaja siempre que puedas, descubre destinos nuevos, vuelve a aquellos que recuerdes con cariño. Recuerda que miles de culturas, estilos de vida y lugares increíbles te están esperando. ¿Para cuándo la próxima escapada?

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