Respirando emociones en la Cueva El Soplao

Estalagmitas, estalactitas, banderas, palmeras, excéntricas, ... recorrer la Cueva El Soplao es un viaje mágico de sensaciones, sonidos, luces y colores

No es ningún secreto que Cantabria es una de las regiones españolas con mayor belleza y encanto natural. Sus extensos y frondosos valles, las infinitas montañas, el encanto de sus casitas de colores, sus increibles cavidades subterráneas… Paisajes y rincones mágicos donde resulta fácil soñar.

Nosotras en esta escapadita por el Norte cántabro habíamos decidido visitar y conocer una de sus más famosas cuevas, La Cueva El Soplao.

Situada en la comarca de La Saja-Nansa cántabra, esta joya de la geología, descubierta mientras se explotaba la aledaña mina de La Florida a principios del s. XX, alberga infinidad de formaciones arquitectónicas de las más variadas formas y tonalidades en sus más de 20 kilómetros de galerías.

El precio de la visita turística general son 12€, aunque en su Web tienen un completo abanico de tarifas y descuentos para que cada uno pueda elegir la que más le convenga. También es habitual que hoteles de la zona tengan sus propias ofertas, como fue nuestro caso, en el que elegimos una oferta del hotel Casona del Nansa que incluía una noche con desayuno buffet en habitación doble con dos entradas para la Cueva El Soplao, de esa forma, además de disfrutar de un hotel de ensueño, cada entrada nos salía por 6€, un ¡50% de descuento! 😉

Llegamos al hotel sobre las 4 de la tarde, y nuestro pase a la cueva era a las 5, por lo que tras un rápido reconocimiento a la habitación, ¡nos pusimos en marcha! La cueva estaba a escasos 13 km, pero la carretera tenía varias curvas y queríamos ir con calma.

El acceso a las inmediaciones de la cueva fue realmente fácil, con indicaciones durante todo el trayecto y un parking gratuito enorme. Nuestro compi de viaje -un Opel Mokka que nos había cedido Opel para esta escapadita- podría tomarse un respiro después de recorrer media España. 🙂

Parking gratuito de La Cueva El Soplao, Cantabria
Parking gratuito de La Cueva El Soplao

Ya en el complejo turístico de La Cueva El Soplao, recogimos en taquilla nuestras entradas especiales pagadas por el hotel y tomamos unas cañitas en la amplia cafetería. Oficialmente, ¡¡¡estábamos de vacas!!! 🙂

Entrada especial 2x1 para La Cueva El Soplao, Cantabria
Entrada especial 2×1 para La Cueva El Soplao

A las 5 en punto nos dirigimos al punto de encuentro anunciado por megafonía. Un trenecito minero nos estaba esperando para adentrarnos en la cueva, comenzaba nuestra aventura por el subsuelo cántabro, jejeje.

Resultaba realmente emocinante y divertido ir montadas en el tren de hierro mientras nos adetrábamos en la cavidad subterránea, parecíamos niñas en su trenecito de juguete. 🙂

cueva-el-soplao-cantabria-acceso-en-tren
Trenecito para acceder a la Cueva El Soplao

Descubriendo la belleza de La Cueva El Soplao

Ya en el interior de La Cueva El Soplao, La Sala Grande nos daba la bienvenida con una imponente presentación de luz y sonido. Daba igual la edad, niños y mayores observábamos asombrados las caprichosas formaciones geológicas que el paso del agua había ido esculpiendo en techos, suelos y paredes. Estalagmitas, estalactitas, excéntricas, banderas, palmeras,… Realmente asombroso y digno de ver 🙂

Estalagmitas y estalactitas en La Cueva El Soplao, Cantabria
Estalagmitas y estalactitas (Foto de la galería de www.elsoplao.es)

Acabada la presentación y siempre acompañados por la guía, empezamos a recorrer la parte de la cueva que está abierta al público. Sólo 1 kilómetro de los más de 20 que tiene en total la cueva está realmente habilitado y acondicionado para esta visita turística. Hay otras zonas que sólo se pueden visitar si contratas la visita turística de aventura.

Durante el recorrido íbamos haciendo pequeñas paradas en lugares estratégicos, cada uno con su nombre, donde unos focos especialmente dispuestos iluminaban las formaciones geológicas mientras la guía nos explicaba curiosidades de la cueva: cómo había sido descubierta, características que la hacían única, a qué se debían las diferentes tonalidades de las formaciones,…

El tono rojizo de los techos es por la abundancia de óxido de hierro
El tono rojizo de los techos es por la abundancia de óxido de hierro (Foto de la galería de www.elsoplao.es)

En la parada denominada Los Fantasmas comprobamos que efectivamente los nombres no eran aleatorios. Desde el suelo nacían una serie de estalagmitas de color blanco con forma humana de diferentes tamaños que desde siempre habían permanecido inmóviles ante el pasar de los mineros. Fueron precisamente ellos los que le dieron el nombre.

Desde otra de las paradas pudimos ver la conexión de la cueva con la mina de La Florida. Resultaba fácil imaginar lo duro que debía haber sido trabajar allí años atrás a 400 metros de profundidad…y es que nosotros tan sólo estábamos a 40 metros, pero existen un total de 5 pisos más de profundidad que era donde realmente los mineros habían estado trabajando en la extracción del zinc y el plomo. 🙁

Panorámica de la Cueva El Soplao
Panorámica de la Cueva El Soplao (Foto de la galería de www.elsoplao.es)

Especialmente mágica fue una zona de La Cueva El Soplao donde un lago con el agua completamente inmóvil reflejaba tan a la perfección el techo que parecía que teníamos ante nosotros un vertiginoso precipicio. Quizás fue la zona que más impacto nos produjo.

Y así, pasito a pasito, entre una maravilla y otra, íbamos pasando por las diferentes salas, cada una de ellas con su especial espectacularidad. Algunas resultaban verdaderamente asombrosas por sus techos plagados de excéntricas (formaciones que han crecido en todas direcciones), techos que resultaban especialmente bonitos cuando las luces los teñían de azul clarito simulando auténticos corales submarinos.

Formaciones de excéntricas de la Cueva El Soplao, Cantabria
Formaciones de excéntricas (Foto de la galería de www.elsoplao.es)

Ya casi al final de la visita llegamos a la sala de La Ópera, un nítido y emotivo fragmento de ópera nos amenizaba la visita mientras unos techos especialmente bajos nos mostraban más formaciones curiosas. Y es que, si en algún lugar es especialmente buena la acústica de las notas musicales es ¡en una cueva subterránea! 😉

La visita a La Cueva El Soplao había llegado a su fin, la hora de duración había pasado increíblemente rápido… Asimilar tanta belleza en ese corto periodo de tiempo es bastante complicado. 🙂

Respirando emociones en la Cueva El Soplao
4.9 (98.95%) 19 votos

About Eli y Mar

Viaja siempre que puedas, descubre destinos nuevos, vuelve a aquellos que recuerdes con cariño. Recuerda que miles de culturas, estilos de vida y lugares increíbles te están esperando. ¿Para cuándo la próxima gran escapada?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *