Chorro Grande de La Granja: la cascada más alta de la Sierra de Guadarrama

El agua brota con fuerza en la Sierra de Guadarrama y uno de los lugares donde lo hace con más alegría es en la Cascada del Chorro Grande, la más alta del espacio protegido

Hacía tiempo que nos apetecía hacer alguna ruta de senderismo por la naturaleza segoviana. Además de visitar la ciudad y su rico patrimonio, a esta provincia le habíamos dedicado alguna que otra escapadita, como la vez que participamos en el Encendido de las Fuentes de la Granja -por cierto, ¡muy divertido y recomendable!- o la ocasión en la que nos iniciamos en el piragüismo por el Duratón. 😀 Pero de rutitas a pie, nada de nada. ¡Ya iba siendo hora!

Como tenemos familia por la zona, les preguntamos por algún rinconcito chulo y nos hablaron de ella, la Cascada del Chorro Grande o Chorro de La Granja; nada menos que el salto de agua más alto del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. 😮 Unos ¡80 metros! (Al menos eso dice la Wikipedia, poque hemos encontrado sitios que hacían referencia a que tenía 60 metros o casi 100…).

De una u otra forma, nos pareció ¡perfecta! Además, vimos que era bastante fácil-al menos, hasta su base- y que el 95% del camino -la ida es algo menos de una hora- estaba cobijado por la sombra del pino segoviano. Una ventaja si se quiere hacer con una ola de calor recorriendo el centro de la península, jejeje. Como te decíamos, pues eso, ¡perfectísima!

(Datos desde el inicio hasta la base de la cascada)

Dificultad: Fácil
Tipo: Ida y vuelta
Tiempo de ida: 50 minutos
Distancia de ida: Algo más de 3 kilómetros
Punto de inicio: Urbanización Seo de Urgel

De ruta a la Cascada del Chorro Grande

Cuando decidimos hacer esta ruta, la idea era comenzar “temprano”. Sobre las 9:30 como muy tarde, así, en el momento de más calor -9 de agosto y una ola de calor barriendo el centro peninsular-, ya habríamos terminado. ¿La realidad? El primer paso lo dimos a las 11:07, jejeje. Y ¿por qué te contamos esto? Pues para que no te preocupes y hagas la ruta cuando mejor te venga. El omnipresente pino segoviano será tu alidado. 😉

Ejemplar de pino salvaje
Precioso ejemplar de pino salvaje

Dicho esto, vayamos al siguiente paso: ¿desde dónde parte la ruta?

Aunque la cascada pertenece al municipio de Palazuelos de Eresma, la ruta comienza en la Urbanización Seo de Urgel, una tranquila zona residencial levantada a la vera misma del recinto de los Reales Jardines de la Granja de San Ildefonso. Por cierto, una más que recomendable visita para completar la jornada. 😉 Además, se come ¡de vicio! por allí. ¿Una recomendación? Taberna El Pelón.

En fin, a lo que íbamos. Aquí tienes la ubicación exacta donde comienza la rutita:

El camino da comienzo exactamente en el punto marcado en el mapa como “El Chorro”. Eso sí, no intentes localizar el cartelito que aparece en la vista Street View diciendo: “Prohibido aparcar, paso de vehículos de extinción de incendios”, porque ya no está. 😛

Con el coche aparcado a un lado de la calle y bien surtidas de agua, empezamos nuestra aventurilla natural segoviana. A escasos 50 metros -metro arriba, metro abajo-, nos topamos con una cancela que indicaba que entrábamos en un Coto privado de caza. La abrimos, la volvimos a cerrar y proseguimos.

Cancela al inicio de la ruta
Cancela al inicio de la ruta (recuerda volver a cerrarla)

Entre pinos, robles y helechos

Fueron varios los artículos en los que habíamos leído que la ruta es sencilla pero que, al no estar señalizada -damos fe-, es relativamente fácil desviarse y desorientarse. También damos fe. 😉 Por suerte, como había buena cobertura, cuando empezamos a intuir que algo no estábamos haciendo bien, chequeamos Google Maps y, efectivamente, nos habíamos ido demasiado a la derecha. Volvimos sobre nuestros pasos y, guiadas por las voces de una familia, retornamos a la senda correcta. La cosa empezaba a tener mejor pinta, jejeje.

Para no salirte de la ruta en este primer tramo, lo mejor es que tomes como referencia el Arroyo de Peña Berrueco -es el que te encuentras nada más comenzar-. Camina paralelo a él, dejándolo a tu derecha -sin cruzarlo-, y todo irá bien. 🙂

Bifurcación al comienzo de la ruta
Debes tomar el camino de la izquierda

Nuevamente ubicadas, tocaba disfrutar del camino. La belleza del paisaje es espectacular. Bastante uniforme en vegetación, pues la especie que principalmente domina por aquí es el pino silvestre, pero bonita igualmente.

La senda es muy cómoda, con una ligerísima y continua pendiente de subida, pero fácil de recorrer. Un pseudo paseo que te inspira a detener el paso y capturar la belleza que te rodea con tu objetivo. Imponentes robles alzándose al cielo, trazos de sombras proyectados por los rayos de sol en el suelo, túneles de pinos,… Y, por supuesto, los helechos; algunos luciendo un verde espléndido y otros con su traje amarillento. ¿Te gustan los helechos?A nosotras, ¡nos encantan! 🙂

Túnel natural
Naturaleza pura
Sombras
Tapiz de sombras

Y claro, así pasó, que al tiempo oficial en llegar a la meta le sumamos casi media hora más. 😀

Detalle de las hojas de un roble
Detalle de las hojas de un roble
Arbusto arraclán
Frutos de un arbusto arraclán

Pero bueno, sigamos.

Ya llevábamos buena parte del camino completada, por lo que habíamos perdido de vista el Arroyo de Peña Berrueco. En su lugar, nos cruzamos con el tranquilo cauce de un riachuelo -desconocemos su nombre-.

Riachuelo
Riachuelo que debes cruzar
De ruta
Si pasas por aquí, vas por el camino correcto, jejeje

Lo cruzamos y continuamos con paso tranquilo embebidas en la calma de Guadarrama.

De ruta
Inmersas en naturaleza
Moras
¿Te gustan las moras?

Puntualmente nos encontrábamos con algún que otro senderista que regresaba, pero no era lo más habitual. Es la ventaja de visitar un rincón natural que aún goza de algo de anonimato. 😉

Mariposa
Habitantes de la Sierra de Guadarrama (mariposa)
Lagartija
Habitante de la Sierra de Guadarrama (lagartija)

El Arroyo de la Fuente del Infante salía ahora a nuestro encuentro ofreciéndonos una imagen muy cuca. Un charquito de agua abrazado por un puñado de pequeñas rocas apelotonadas y varios helechos al resguardo de la espesura y frondosidad del bosque. ¡Momento foto!

Arroyo de la Fuente del Infante
Arroyo de la Fuente del Infante

Como el arroyo bajaba con un caudal muy modesto, fue muy sencillo cruzarlo.

A partir de aquí, la senda se volvió considerablemente más estrecha y se retorcía por momentos. Además, la baja vegetación, sumada a los arbustos que la flanqueaba a ambos lados, casi engullían el sendero. ¡Lo que estábamos disfrutando! 😀

Subida a la Cascada del Chorro Grande de La Granja - Tramo estrecho
Los helechos dominan la senda
Pequeña alambrada
Pequeña alambrada. Cuando subimos estaba abierta permanentemente. Después de cruzarla se abre un claro en el bosque

Y de repente, sin avisar, el bosque se abrió, presentándonos una visual de la cascada del Chorro Grande. Una gran peña rocosa por la que el agua se despeñaba ladera abajo.

Desde aquí, la cascada se ve a lo lejos
En primavera, cuando el agua brote con fuerza, esta panorámica tiene que ser de aupa

Al ser agosto, el caudal no era muy notorio pero sí llevaba agua suficiente como para apreciarse en la distancia. ¡En plena época del deshielo tiene que estar flipante! 😀 (Hemos visto varias fotos y la diferencia es inmensa).

Desde aquí, si echas la vista atrás, te llenarás la retina con una bonita foto de la localidad segoviana de La Granja, con sus Reales Jardines, la Plaza de Toros y la Fábrica de Cristales.

Subida a la Cascada del Chorro Grande de La Granja - Panorámica del pueblo
Panorámica de La Granja

Tras atravesar este pequeño claro, la senda se ensanchó nuevamente y, pocos metros después, justo antes de llegar al Arroyo de Chorro Grande, tomamos el empinado sendero que sube paralelo al arroyo por su lado derecho.

Subida a la Cascada del Chorro Grande de La Granja - Camino final
Por aquí se sube a la cascada. ¡Ya queda muy poquito!
Si continúas por la pista forestal, y cruzas el Arroyo Grande, llegarás al conocido como Chorro Chico. Nosotras sólo nos acercamos al Arroyo Grande para hacerle su particular book fotográfico y volvimos sobre nuestros pasos para ascender hasta nuestra meta del día.
Arroyo Grande
Arroyo Grande (el camino de subida a la cascada está un poco antes)
Arroyo Grande
Arroyo Grande

La base de la cascada estaba muy cerca. Este tramo es corto pero es el que más esfuerzo físico requiere por la fuerte pendiente que tiene.

Subida a la Cascada del Chorro Grande de La Granja - Tramo final
Tramo final, es el que tiene más pendiente

El chorro de agua ya se veía entre los troncos de los árboles.

¡Hola Chorro Grande!

Y por fin habíamos llegado. Casi una hora después estábamos en la base del Chorro Grande, la cascada más alta de la Sierra de Guadarrama. El enclave nos pareció impresionante. Una gran mole rocosa de piedra granítica salpicada de pinos silvestres, cipreses y arbustos. Grises y verdes brillando bajo el solazo de verano. La escena nos pareció brutal. Tenía una fuerza visual que impactaba.

Subida a la Cascada del Chorro Grande de La Granja - Base de la cascada
El entorno que rodea la base de la cascada es de una belleza natural espectacular
Cipreses
Preciosos ejemplares de cipreses

Nos quedamos contemplándola un buen rato antes de dar los últimos pasos que nos llevarían hasta los charcos que se forman en la base. ¡Qué gozada de naturaleza! ¡Cómo nos alegrábamos de haber descubierto este lugar tan chulo! 😀

Una de las dos familias que había se iba justo en ese momento, así que ocupamos su espacio. El área rocosa de las charcas no es muy extensa y agradecimos que no hubiera casi nadie para poder disfrutarla manteniendo la distancia.

Cascada del Chorro Grande
Cascada del Chorro Grande

Intentamos capturar los 80 metros de caída libre de la Cascada del Chorro Grande pero la luz no era la más adecuada. De todas formas, aquí tienes una foto para que puedas hacerte una ligera idea de sus dimensiones, aunque no le hace ninguna justicia…

Subida a la Cascada del Chorro Grande de La Granja - Envergadura
La cascada desde abajo. Tal y como estaba el sol, no pudimos capturarla desde mejor ángulo…

El agua se precipita bruscamente desde la gneis de las Peñas Buitreras y Peña Berrueco. Por cierto, según la RAE, una gneis es: “Una roca de estructura pizarrosa e igual composición que el granito”.

Si te animas, del lado derecho de la cascada, parte un sendero bastante peligroso, sobre todo cuando el caudal es más importante, que permite subir hasta la cabecera de la chorrera. Incluso hay carteles avisando de su peligrosidad.

Advertencia de la peligrosidad de subir hasta la cabecera
¡Ojito! Extrema las precauciones si quieres subir hasta la cabecera de la cascada

Por fotos que hemos visto, sabemos que las panorámicas de la meseta castellana, de Segovia y de La Granja de San Ildefonso, son grandiosas; pero preferimos ser prudentes y no subir. El espacio en el que estábamos ya nos parecía lo suficientemente espectacular, jejeje.

Cascada del Chorro Grande
Cascada del Chorro Grande
Cascada del Chorro Grande
Cascada del Chorro Grande

Estuvimos cerca de una hora disfrutando del lugar; a ratos refrescándonos la nuca, a ratos jugando con la cámara. El agua estaba muy fría y eso que era agosto… En invierno, por lo que hemos leído, llega a congelarse, siendo uno de los destinos preferidos por los aficionados a escalar montañas heladas. ¡Mucha precaución si la visitas en invierno! ¿La mejor época para dejarse ver por aquí? ¡Primavera!

Cascada del Chorro Grande
Cascada del Chorro Grande
Lagartija bebiendo agua
La lagartijilla tenía sed

Ésta ya es la segunda cascada que visitamos este verano -la primera fue la Chorrera de San Mamés, en la vertiente madrileña- y, algo nos dice, que no será la última. 😉

Para volver deshicimos nuestros pasos. Eso sí, ahora, sin desviarnos de la ruta. 😛

¡Hasta la próxima aventura, Guadarrama!

About Eli y Mar

Viaja siempre que puedas, descubre destinos nuevos, vuelve a aquellos que recuerdes con cariño. Recuerda que miles de culturas, estilos de vida y lugares increíbles te están esperando. ¿Para cuándo la próxima gran escapada?

2 comments

  1. Eli y Mar, locas viajeras como yo. Me encantan vuestros viajes, sobre todo los que realizáis por nuestra querida, maravillosa y variada España. Conozco bastantes de los lugares que nos enseñáis y otros muchos me gustaría conocer, pero, de momento, hay que esperar. Tengo 76 años, jubilata y un poco de mieditis al dichoso Covid. Todos los años hago con mi hermana varios viajes cortitos, de ida y vuelta en el dia, y, en verano, uno más largo yendo a dos o tres paradores, partiendo siempre de nuestro lugar de veraneo ( La Rioja). Un año fuimos a Tordesillas, Benavente y Tui, otro a Sos y Bielsa ¡qué maravilla! No os lo digo por presumir de potentada, en realidad tengo que ahorrar todo lo que puedo durante el invierno para poder permitirme esos viajes de ensueño. Bueno, os dejo, que ¡hay que ver cómo me enrollo! Un abrazo y ¡a seguir viajando!

    • Hooola Concepción,

      Qué gusto leerte y saber que te gustan nuestras escapadas. Sí, España tiene unos rincones impresionantes y aún nos queda mucho por conocer, afortunadamente. Esas escapadas con tu hermana es lo mejor que podéis hacer, es un método infalible para mantenerse en forma y ser feliz, así que ojalá este bichín se esfume pronto y podáis poneros en marcha para poder seguir disfrutando tanto tanto tanto de todo lo que nos da esta maravillosa geografía.

      Un besazo mil gracias por leernos. Por cierto, de enrollarte nada de nada, jejeje
      Eli y Mar

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